Die Seiten sind für Mobile optimiert – Du kannst Sie anschauen, einfach runter scrollen. Im Mobilebereich wird gewischt………….

La habitación de Heidi

Con el camisón puesto, Heidi sube desde la sala de estar a su dormitorio por la escalera empinada. Allí se está caliente por el calor de la estufa que hay justo debajo. Se acurruca en su cama y sueña con los juegos que hace con las vacas talladas por su abuelo en madera de pino.

Juegos de antaño
«Bingo», «Teléfono escacharrado» o «Juego de la silla», dando vueltas a un círculo de sillas cada vez más reducido, son juegos infantiles del siglo 19 que los niños hoy día siguen jugando. Antes de la industrialización, en su poco tiempo libre los niños jugaban con lo que encontraban en casa. Por ejemplo «vacas de hueso» (huesos de tobillo que representan vacas), vacas hechas de ramas, piedras o piñas. La fantasía de los niños para jugar no tenía límites.

La industrialización trajo también nuevos juguetes. Con la producción en serie, que comenzó antes de la época de Heidi, no solo los padres adinerados tenían la posibilidad de comprar a sus hijos juguetes prefabricados, sino también aquellos que no disponían de tantos recursos. También se empezó a fabricar en serie la muñeca que hoy día sigue siendo un juguete muy demandado.